Diseño de periódicos

Sistema y método
Elaborar y producir cada día un periódico es una tarea interdisciplinar. Implica un auténtico trabajo en equipo, para cuyo desarrollo y éxito el diseñador debe crear un marco global en el que todos los factores indispensables -periodismo, tecnología, maquetación y tipografía- confluyan armoniosa y productivamente. Pero el diseño de un periódico no sólo cumple una función articuladora, mediadora o racionalizadora sino que también aporta un lenguaje y una cultura que contribuyen de forma creativa y necesaria a la transformación de las actitudes, valores, métodos y práctica de las organizaciones. Si el texto expresa, en cierto modo, la razón de un periódico y las imágenes reflejan su alma, el diseño gráfico representa, en este sentido metafórico, nada menos que el cuerpo físico de ambos. Tanto si se trata del rediseño de un periódico ya existente como del diseño de uno nuevo, este libro ofrece al diseñador los elementos y las consideraciones necesarias para poder llevar adelante un proyecto de estas características: desde la creación y elaboración de un prototipo hasta la constitución de un organigrama de funciones, competencias e interrelaciones con los miembros de una redacción.

Descripción técnica del libro:

17 x 24 cm
144 páginas
Español
ISBN/EAN: 9788425218491
Rústica
2002
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Elaborar y producir cada día un periódico es una tarea interdisciplinar. Implica un auténtico trabajo en equipo, para cuyo desarrollo y éxito el diseñador debe crear un marco global en el que todos los factores indispensables -periodismo, tecnología, maquetación y tipografía- confluyan armoniosa y productivamente. Pero el diseño de un periódico no sólo cumple una función articuladora, mediadora o racionalizadora sino que también aporta un lenguaje y una cultura que contribuyen de forma creativa y necesaria a la transformación de las actitudes, valores, métodos y práctica de las organizaciones. Si el texto expresa, en cierto modo, la razón de un periódico y las imágenes reflejan su alma, el diseño gráfico representa, en este sentido metafórico, nada menos que el cuerpo físico de ambos. Tanto si se trata del rediseño de un periódico ya existente como del diseño de uno nuevo, este libro ofrece al diseñador los elementos y las consideraciones necesarias para poder llevar adelante un proyecto de estas características: desde la creación y elaboración de un prototipo hasta la constitución de un organigrama de funciones, competencias e interrelaciones con los miembros de una redacción.


Contenidos:
































































































































Prólogo

   

El diseñador como Dios ...

  7

 

   

El prototipo

   

Componentes preliminares

  14

Reflexiones sobre la estructura

  28

Orientaciones estéticas

  36

 

   

La elaboración de un prototipo

   

El sistema modular

  40

El sistema tipográfico

  46

Legibilidad y carácter tipográfico

  59

La foto - transmisión de emociones

  74

Infografía - anatomía del suceso

  88

"Soft news" - extras y suplementos

  96

 

   

Elementos

   

Consideraciones generales

  114

El blanco

  116

El negro

  120

El gris

  126

El color

  130

 

   

Epílogo

   

El diseño - factor de confianza

  140

Prólogo
El diseñador como Dios…

Elaborar y producir cada día un periódico, de manera eficaz y competitiva, es una tarea interdisciplinar. Implica un trabajo en equipo, para cuyo desarrollo y éxito el diseñador ha de crear el marco global en el que todos los factores indispensables -periodismo, tecnología, layout y tipografía- confluyan armoniosa y productivamente.

El diseñador ha de tener en cuenta que la Redacción de un periódico mediano puede contar con una plantilla cercana al centenar de personas, a las que hay que añadir los corresponsales, reporteros, columnistas, fotógrafos e ilustradores, así como los colaboradores independientes, entre otro personal, y que todos ellos se limitan, en última instancia, a fabricar un material que luego ha de sufrir todo un proceso de integración técnica y gráfica.

Se comprende así que una publicación periodística no puede fabricarse como una alfombra hecha a trozos, salvo que se haya renunciado de antemano a la creación de un producto atractivo y competitivo.

Sólo quien ha trabajado en la Redacción de un periódico puede valorar la situación, tensa y hasta dramática, con que se produce a diario un periódico, en la que lo normal es que nunca se disponga de tiempo suficiente y nunca se cuente con el espacio o número de páginas necesario. En estas condiciones, extremamente frustrantes, no sólo hay que realizar con la debida calidad el trabajo rutinario, sino intentar, además, aportar esa dosis necesaria de 'más y mejor' que distingue a unos periódicos de otros.

Seleccionar la información en una era en la que ésta se vuelca a raudales sobre los redactores es, evidentemente, una tarea cada vez más decisiva para el éxito de un periódico, desde el punto de vista de su contenido. Y sin cierta disciplina, sin marco orientativo previo, esa tarea es imposible de cumplir con brillantez.

La visión que con el producto periódico ofrece al lector se corresponde con la del redactor que seleccionó, agrupó e interpretó las noticias luego publicadas. Corresponde, tanto en su forma general como en sus distintos elementos y partes detalladas, a un marco orientativo previo -el modelo de periódico-, el cual no obedece a una idea o una realización únicas, nacidas en el instante, caprichosamente, sino a un sistema, a una concepción, que a su vez debe de ser fácilmente comprensible y perceptible para cuantos intervienen en la fabricación del producto llamado periódico.

En este sentido, el diseño de un periódico no tiene únicamente una función articuladora, mediadora o racionalizadora; y no constituye un mero elemento instrumental, una técnica y un arte. Es, también, un lenguaje y una cultura que ofrece un aporte creador, necesario para la transformación de las actitudes, los valores, los métodos y la práctica de las organizaciones. La misión y la responsabilidad del diseño son, por tanto, sensiblemente amplias. Pero pueden resumirse en dos palabras: visión global.

Por otro lado, se puede opinar que el diseño de un periódico nada tiene que ver con la auténtica creación de diseño, en la medida en que, por lo general, carece de ese toque de originalidad, siempre visible y notable, de su autor. Y que, precisamente por ello, todo se reduce a una simple cuestión de gusto; bueno o malo, de una postura o de un gesto; más o menos elegante, o más o menos brusco.

"En su obra, el autor tiene que estar como Dios en su universo: omnipresente e invisible." Esta afirmación de Gustave Flaubert, el genial escritor francés del siglo XIX, hecha a propósito de la posición de un novelista, también vale, como lema y premisa, para el trabajo de un diseñador de periódicos.

Si se entiende el diseño como expresión de un quehacer humano, como producto de la sociedad industrial, de su racionalidad, de su pragmatismo y de su economía, el diseño de un periódico representa, de manera ejemplar, la idea y el concepto moderno de diseño. De ahí que para valorar el diseño de una publicación periodística no valga únicamente su estímulo estético, sino más bien, y en primer término, su calidad de transparencia y de funcionalidad. (Sin pensar en la belleza que representa per se cualquier instrumento bien construido y que funciona bien.) Hay tendencias gráficas que están en alza o a la baja por razones tan caprichosas como los dictados en moda que acortan o alargan la longitud de faldas. A corto plazo pueden lograrse ciertos éxitos gracias a asombrosos trucos y gags gráficos o tipográficos. Pero a la larga, siempre es la concentración y, en cierto sentido, la reducción a estos dos factores de transparencia y de funcionalidad las que evidencian el carácter de una publicación y las que, por su calidad, garantizan un éxito perdurable. Un éxito que en gran parte depende también, como es natural, de la coherencia y de la constancia en la ejecución regular de este diseño transparente y funcional.

Y aunque las formas y los contenidos de los medios de comunicación están sujetos a cambios ya que la sociedad está modificando continuamente sus actitudes, exigencias y costumbres en el campo de la comunicación; tales cambios han de ser pausados y discretos, sin destruir o deformar ese carácter inconfundible que tanto respetan y aprecian la mayoría de los lectores habituales de una publicación.

Si el texto expresa en cierto modo la razón de un periódico, y las imágenes reflejan su alma, el diseño gráfico representa, en este sentido metafórico, nada menos que el cuerpo físico para este alma y para esta razón. Así, y puesto que el diseño gráfico no hace más que exponer un contenido periodístico, de nada sirve la acrobacia gráfica -en muchos casos más irritante que graciosa, y casi siempre gratuita- cuando el contenido no ofrece lo que el lector espera. La actitud habitual de una persona ante una publicación cuyo contenido le parece a priori interesante pasa por estas tres fases: hojear, detenerse ante un determinado texto, e iniciar su lectura. En consecuencia, llamar la atención y estimular la curiosidad, a la vez que se facilita la orientación y el proceso de lectura, son los factores fundamentales del diseño gráfico en su función de mediador entre Redacción y lector.

Ningún periódico se compra únicamente por su excelente forma y presentación gráfica, aunque ambas puedan ayudar y hasta ser determinantes para que ese periódico alcance gran prestigio; se compra por el valor informativo e interés de su contenido. Pero de la misma manera, de poco sirve el mejor de los contenidos si éste pasa inadvertido, si no es leído …

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Editorial David N. Buck
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Encuadernacion Rústica
Fecha de edición 1 nov 2002
Fecha de tirada 1 nov 2002
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