Diseño de libros contemporáneo

Diseño de libros contemporáneo es un escaparate de los libros más interesantes y bien editados que se han publicado en los últimos diez años. Profusamente ilustrado y con ejemplos de todos los rincones del mundo, presenta una amplia variedad de libros, desde novelas de bolsillo hasta monografías de arquitectura, analizando los elementos más característicos del diseño de cada volumen. Además, incluye entrevistas con los protagonistas más influyentes del sector editorial, desde los prestigiosos libreros Nijhof y Lee hasta el editor independiente Lars Müller y los diseñadores Derek Birdsall y Irma Boom. Es una guía de calidad de las últimas tendencias y estilos en la edición de libros de arte y diseño, así como una fuente inagotable de consejos prácticos para diseñadores en busca de inspiración.

Descripción técnica del libro:

23 x 29 cm
192 páginas
Español
ISBN/EAN: 9788425218156
Rústica
2004
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Diseño de libros contemporáneo es un escaparate de los libros más interesantes y bien editados que se han publicado en los últimos diez años. Profusamente ilustrado y con ejemplos de todos los rincones del mundo, presenta una amplia variedad de libros, desde novelas de bolsillo hasta monografías de arquitectura, analizando los elementos más característicos del diseño de cada volumen. Además, incluye entrevistas con los protagonistas más influyentes del sector editorial, desde los prestigiosos libreros Nijhof y Lee hasta el editor independiente Lars Müller y los diseñadores Derek Birdsall y Irma Boom. Es una guía de calidad de las últimas tendencias y estilos en la edición de libros de arte y diseño, así como una fuente inagotable de consejos prácticos para diseñadores en busca de inspiración.
Índice

Introducción 006
Packaging 012
Navegación 058
Estructura 088
Características técnicas 138
Glosario/Índice alfabético 190
extracto de la Introducción

Como ha afirmado recientemente el editor literario de uno de los periódicos más importantes de Reino Unido, el libro "ha sido capaz de mantenerse al mismo nivel que cualquier cambio tecnológico imaginable, desde el motor de combustión interna hasta la televisión". En efecto, aunque se han desarrollado técnicas de producción cada vez más sofisticadas y su aspecto externo se ha visto sometido a las veleidades de los estilos de diseño gráfico que se han puesto de moda en cada momento, el interior del libro posee el mismo formato desde que los romanos crearan los códices hace miles de años.
Debido a la aparición de la autoedición, así como a las nuevas técnicas de impresión y a la implantación de la economía global, hoy se publican más libros que nunca. El diseño es cada vez más importante en el proceso editorial, a causa de la dura competencia entre editoriales y al incremento de lectores con conocimientos visuales básicos. Ante dos libros que ofrecen más o menos el mismo contenido a un precio similar, el público, cada vez más consciente del diseño, prefiere siempre comprar la publicación más atractiva a la vista, más fácil de leer y que presente la información de una forma más clara y comprensible.
El diseño de libros es uno de los ejemplos más antiguos de lo que hoy denominamos diseño gráfico. La iglesia fue su primer mecenas. En Occidente, los primeros diseñadores de libros fueron los monjes del siglo ix que copiaban las Sagradas Escrituras en pergamino; los primeros intentos de impresión se crearon para emular esas bellas piezas elaboradas a mano. El diseñador Jan Tschichold dedicó muchos años de su carrera al estudio de esos magníficos manuscritos y libros renacentistas y medievales, con el fin de averiguar los principios subyacentes del diseño. Tras analizar minuciosamente una gran variedad de ejemplares, llegó a la conclusión de que la mayoría utilizaba la proporción 2:3:4:6 para las medidas de los márgenes interior, superior, exterior e inferior, respectivamente. También descubrió que la altura de la caja de texto se correspondía con la anchura de la página cuando la proporción entre anchura y altura de la página era de 2:3. Esta proporción áurea que utilizaron muchos (entre ellos Gutenberg) la describió por primera vez Tschichold en The Form of the Book: Essays on the Morality of Good Design (1955), y fue esencial para establecer los principios básicos del diseño de libros moderno. El análisis de Josef Müller-Brockmann sobre el sistema de retículas fue otra gran influencia en el diseño de libros de la posguerra. Tanto Müller-Brockmann como Tschichold siguen siendo muy importantes hoy en día; sin embargo, las normas están para romperlas, y por cada diseñador que aplica la proporción áurea hay otros que están deseando tirar el manual de normas por la ventana.
Es difícil generalizar sobre las tendencias actuales en el diseño de libros. El diseño editorial (y cualquier otro tipo de diseño, como el packaging, las memorias anuales, los folletos, etc.) está siempre sujeto a los constantes cambios de orientación y estilo que afectan al diseño gráfico en su totalidad. Aunque podamos advertir la popularidad de cierta tipografía sin remate o el uso creciente de un determinado estilo de fotografía, la tendencia más significativa del diseño actual es el todo vale. Los diseñadores hacen todo lo que está en sus manos para que el diseño se adecúe al contenido del libro y al público al que va dirigido.
El único factor que ha tenido un gran impacto en todos los géneros editoriales tanto de ficción como de no ficción ha sido la calidad. Los libros que se editan de forma más lujosa son en general los que tratan sobre cultura visual; muchos de ellos utilizan formatos no convencionales y técnicas de impresión y materiales poco comunes, y se publican para atraer al lector que ya posee algunos conocimientos sobre diseño. Para la mayoría son libros concebidos por diseñadores y dirigidos a diseñadores, por lo que todos los elementos del diseño (maquetación, tipografía, ilustración) están muy elaborados para satisfacer la parte más crítica y exigente del público que suele comprar estos libros.
El nivel que han alcanzado estas publicaciones ha ejercido una gran influencia en el diseño de libros de otros géneros; el mejor ejemplo de ello son los manuales de cocina. Actualmente, estos libros intentan por todos los medios combinar imágenes atrayentes y tipografía moderna con una maquetación clara y altos costes de producción, por lo que las recetas son casi secundarias. Por supuesto, su éxito comercial se debe en parte al impacto mediático de sus autores y a los anuncios promocionales en televisión.
Fue Henry Ward Beecher, ministro estadounidense del siglo xix, quien se planteó esta pregunta: "¿Dónde se manifiesta más débil la naturaleza humana que en una librería?". Más que nadie, los diseñadores están dispuestos a aceptar felizmente esta teoría. Pocos libros de los que compramos -excepto quizá un diccionario o el código de circulación- son, en sentido estricto, artículos de primera necesidad. En realidad, comprar un libro significa gastar de otro modo el dinero de que disponemos, y por esta razón los libros siempre deben poseer algún principio de seducción. Aunque los distintos elementos del diseño (maquetación, tipografía, uso de imágenes, calidad de la impresión, tipo de papel y acabado) se combinan entre sí para transmitir un aspecto de conjunto, la cubierta de un libro es el factor que desempeña el papel más importante. Fuera quien fuese el que popularizó la frase según la cual nunca debería juzgarse un libro por su cubierta estaba equivocado -una confusión clásica, si un libro no es capaz de captar nuestro interés con la cubierta, lo más probable es que el contenido sea igualmente aburrido-. El escritor Alan Powers argumenta en Front Cover: Great Book Jacket and Cover Design que las cubiertas mejor resueltas "poseen una forma de erotismo oculto, ya que conectan con una parte indefensa de nuestra personalidad para decirnos 'tómame, soy tuyo' ".
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Editorial David N. Buck
Encuadernacion Rústica
Fecha de edición 1 mar 2004
Fecha de tirada 1 mar 2004
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