Siguiendo con sus indagaciones sobre el género y las estructuras de pensamiento dominantes, nos propusieron su archivo personal, una visión particular que pretende romper moldes y que todos entendemos gracias al soporte y al lenguaje que utilizan. El archivo lo componen retratos fotográficos de personas de la calle a las que se les ofrece encarnar un personaje de película con el que se identifiquen.

A través del imaginario del cine (Rebelde sin causa, Las crónicas de Riddick...) el observador se convierte en actor y observado, y en su nueva identidad representa actitudes en las que estereotipos y roles de género salen a la luz. Alejadas del documental, que vinculan al discurso dominante, la obra de Cabello/Carceller deja constancia que es posible hacer política desde la poética.